domingo, 20 de marzo de 2016

DEUTSCHE BANK

PARTE 1, 2, 3, 4, 5 y 6





PARTE 1

“Deutsche Bank es mi banco, y cada vez el de más europeos” gracias al desembarco de Merkel en todas nuestras vidas mediante su nueva invasión de los barbaros. Se preguntará muchos de ustedes que hace un tío como yo en un banco del nuevo imperio romano  europeo como este, y es sencillo de explicar: estoy aquí porque por lo menos no veo a sus dueños salir por la tv y decir la cantidad de tonterías que dicen los amos de los bancos españoles.
Yo jamás he tenido contacto con este tipo de entidades financieras la verdad. Pase de la cueva de Ali Babá conocida como Bankia a este sitio porque pensé: “que vayan a robar a su puta casa” aunque soy consciente que aquí también lo hacen pero por lo menos no me entero y ojos que no ven corazón que no siente.
Mi primera impresión al llegar a la oficina de esta entidad bancaria fue positiva porque uno se encuentra primero sin una cola interminable y segundo un personal elegido para la ocasión, es decir, todos con un estilo en común a lo que luego me referiré más a delante. En el diseño puesto en escena por los creativos de estas cosas domina el “blanco pureza” (lo de pureza lo he puesto yo porque que creo que significa eso) en el que discretamente aparece el azul de la marca por varios lugares del espacio. Aquí todo tiene un sentido en la utilización de los elementos que compone toda la “composición” artística desde un bolígrafo, hasta los sillones de espera si alguna vez alguien tiene que esperar algo.

PARTE 2

Bueno me dirigí a uno de los trabajadores también de blanco inmaculado (es curioso la armonía de todo en estas oficinas porque ellos iban con camisa blanca, pantalones oscuros sin corbata, y ellas también con camisa blanca y falda o pantalón también oscura. Esto no sé si se debe a la casualidad o es que hay una directiva empresarial para que así sea rompiendo con ello la creatividad de los trabajadores o como la mala intención de evitar en lo posible el apareamiento de sus empleados creando una nueva raza enfermiza de “seres humanos de sucursal bancaria”, hay que salir y cruzarse, pensarán lo que piensan estas cosas. A parte de todo ello he de decir que todos los empleados y empleadas son muy parecidos; ellos cachas, no muy altos, es decir menudos para moverse con agilidad por las mesas de trabajo y con camisa blanca muy ajustada donde se resaltan grandes pectorales aderezados con unos bíceps a modo de mandarina owari que si uno ellos tiene moto le pueden servir de intermitentes a la hora de cambia de dirección solos con moverlos. Esto tiene su sentido porque me imagino yo a una mujer que vaya a confiar su dinero a esa entidad, aunque son más listas que nosotros los cabestros,  al ver semejante adonis le hará pensar que su dinero efectivamente estará en buenas manos de gimnasta que tiene el pollo este. Ellas son otra cosa distinta desde mi punto de vista de un  macho observador que soy. Ellas son más altas que ellos, muy estilizadas de largas piernas, morenas y con unos ojos azules que nos hacen soñar con viajes infinitos en velero por el océano Pacífico. Tengo que decirles que son muy guapas, diría más, son como mises, que digo como mises, son musas que a cualquier hombre con un riego cerebral normal le provocaría escribir odas, piezas de arpa o en su defecto, poesía enclavada en el mismo espacio temporal que los románticos. Antes que se me olvide, el director de la sucursal es el más feo de ellos porque lo tienen encerrado y no sale para nada)


PARTE 3

-Hola- me dijo el trabajador de forma educada y un poco servil.
- Hola, le dije yo de forma educada pero con mis uñas retractiles estiradas por la agresión que me supone lo de ir a un banco aunque esto sea mejor que hacerse una vasectomía.
-¿Que desea?
-Pues que voy a desear información para meter mis capitales a buen recaudo.
-¿Y que tenía pensado?
-Pues mire cuarto y mitad de pollo y póngame un poco de oreja para hacerla a la plancha. ¿Qué voy a desear de un banco? meter mi dinero- le dije con un tono un poco descortés. –Perdona ¿me podría atender una de tus compañeras?- Dije yo a ver si un bellezón de estos se sentaba allí conmigo y me quitaba tanta hostilidad a la cuestión bancaria.
-No ellas están para otra cosa.
-Ya, la quieres toda para ti ansioso, pensé yo.
-¿Qué productos tenéis?
-Pues mire la por un lado la cuenta nómina en el que las tarjetas son de regalo y por otros unos productos con un riesgo conservador donde la rentabilidad es suficiente.
-¿Conservador?- le dije. –No tenemos bastante con el PP que encima tú me quieres meter un producto para financiar al PP.
-Se equivoca señor, es conservador por el riesgo a perder el capital invertido.
-Ah, perdona, pensaba que esto tenía truco. Pues sinceramente yo que con me guardéis el dinero, no me pidáis y no me lo robéis tengo bastante. Soy muy austero y no necesito más ya que soy de las personas que si tengo dinero es por mi esfuerzo en el trabajo y no por pura especulación.- Le solté el discurso marxista que ya tenía preparado de antemano desde mi casa porque sabía perfectamente que esto se iba a dar.
-Perfecto, entonces cuenta nómina y con esto usted, como veo, está satisfecho.
-Sí, pero quiero meter el sobrante en otro sitio similar a este, pero para no moverlo o moverlo solo en caso de necesidad.
-Bien pues una cuenta de altas rentabilidades de riesgo poco conservador.
-Espere, espere, espere. ¿Otra vez me va a dar la chapa con los conservadores?
-Bien no se la daré y su dinero irá a una cuenta corriente normal.
-Eso.
-Para terminar la última pregunta ¿Usted se masturba?

No me creo que la historia se repita tal cual que en la mili. (Esto es una pequeña broma mía para arrancarles una sonrisa, ese es el único valor literario de esta cuestión).


PARTE 4


Una vez dentro me fijé que nada más entrar a la izquierda había un letrero que pone EPI´s  que en el argot de la salud laboral significa EQUIPO DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL, y debajo con letra más menuda “úsese en caso de ser atendido por un trabajador”. Allí colgados había unos cascos color azul corporativo y varias pantallas de protección facial no entendiendo muy bien para que hacían falta semejantes cacharros. Después de fijarme un rato y después de analizar varios factores incluidos algún que otro riesgo averigüé el entuerto. Resulta que los trabajadores al estar todos cachas y llevar dos tallas menos de camisa, los botones  y los ojales donde estos se introducen soportan una tensión que seguramente habrá alguna fórmula física para averiguar la potencia si se desata el caos y esos botones salen despedidos, y claro un botón de un tío de estos que te dé en la cara o en un ojo supone que tengas que pasar por quirófano para sustraerte el proyectil o para que te vacíen un ojo. Créanme que me fije en la cadencia de su respiración, en la tensión de sus bíceps y tríceps y reflexione que unos milímetros más de aire en sus pulmones o unos segundos más de ejercicios con mancuernas en el gimnasio y el cliente puede llegar a perder la vida. 



PARTE 5

En esta espera sin espera vi grandes diferencias con respecto a la forma de actuar de los clientes que como cuentagotas se acercaban al mostrador de “sacar el dinero”. Si eres mujer atendida por un trabajador la cosa es sencilla y clara porque ellas no son como nosotros afortunadamente para la humanidad:

-Buenos días. ¿Qué desea? El trabajador le dedica su mejor sonrisa sabiendo que esta le puede desarmar, desconociendo  que ella piensa que este es tonto perdido.
-Buenos días pues quiero sacar 500 euros de mi cuenta corriente no conservadora.
Es decir, ella va al grano, nada de flirteos o tonterías ya que si ellas quieren cazar salen de caza, y cazan, no como nosotros que ponemos cepos a ver que cae.

Pero si la cosa fuera al revés, es decir, ser atendido por una trabajadora de esas que he descrito, la cosa puede desarrollarse de la siguiente manera:

-Buenos días.- Unos buenos días aprendidos en la academia del DEUTSCHE BANK, con su sonrisa como para sacarte un contrato de un fondo de inversión no conservador.


Y aquí está el problema de ser hombres. En ese justo momento suena dentro de ti la llamada de la selva, el aporrearte con tus puños tus pectorales sin un ritmo concreto y emitiendo algún sonido heredado de nuestros ancestros los homínidos parecido al de Chubaca el de la Guerra de las Galaxias mientras se dispara la necesidad de copular con todas las hembras del lugar con un desenfreno pecaminoso pero que no es otra cosa que la obligatoriedad de mantener la especie porque estas cosas las llevamos en la sangre. Y si después de haber copulado con todas, te quedan fuerzas, porque ya no eres dueño de tus actos y ya están en un sin Dios incontrolable, te apareas hasta con los cachas de los trabajadores, haciéndoles saltar toda la botonera de sus camisas ceñidas como si fueran copos de nieve. 

PARTE 6

Después del sofoco de la maldita herencia genética con un hilillo de voz de tanto esfuerzo mental le dice:
-Quiero sacar 500 euros y me das una tila para tranquiizarlarme porque tengo una temperatura corpórea que se funde hasta el hierro y si me metes dos rebanadas de pan entre las lorzas con queso, te hay un sándwich misto y con queso fundido y al dente.  
Si esta entidad bancaria con todos sus diseños milimetrados todos sus profesionales en perfecto estado de revista, sirviera copas hasta las cuatro de la mañana se forrarían ya que aparte de darte un patatus por lo que hay dispones de un cajero para sacar pasta y más pasta para una noche inolvidable, arruinado pero inolvidable.


                                    THE END


miércoles, 9 de marzo de 2016

EL INGLES, ESA MISIÓN IMPOSIBLE


PARTE 1 , 2 y 3



16.03.2016



@corbusier2

PARTE 1

Hoy les cuento mi iniciación al mundo de la lengua inglesa, lengua por otra parte muy difícil para mí por las razones que a continuación les voy a exponer.
Yo era un estudiante de la escuela franquista, de la que daba collejas para aprender, y donde el nacional-catolicismo hacía estragos precisamente en aquellos “iniciados”  también en el mundo de la religión ya que al final terminábamos aborreciendo el asunto espiritual. El segundo idioma oficial del “imperio hacia Dios” era el francés, difícil de entender después de que los franceses se hincharan al volcar nuestras frutas y hortalizas criadas con esmero en nuestras productivas huertas de España. Las cuestión de los “vuelca frutas” era algo que nos enervaba como ciudadanos españoles hasta tal punto interiorizamos el asunto que cuando jugábamos a las guerras nos dividíamos entre franceses y españoles repartiendo tortas a diestro y siniestro para defender a nuestros compatriotas. Para prevenir más destrozos que las heridas habituales, mis gafas (porque yo nací con ellas puestas) las dejaba en una piedra cercana mientras me desgañitaba en defensa de nuestra incipiente hombría. ¡Franco me podría haber condecorado, me lo merecía! pensaba más de una vez.
Es decir, desde muy joven ya recibíamos el francés como segunda lengua por profesores nativos, nativos de Carabanchel quiero decir, que tenían menos idea que nosotros y cuya pronunciación era una mezcla de borracho, con acento de Albacete edulcorado con palabras de la zona donde el maestro se había criado. Con esto también les coloco en el contexto que del francés solo entendía algunas palabras como e yecu, e yedi, e yepar (la pronunciación es original, lo que en español viene a decir lo siguiente: yo escucho, yo digo, yo hablo, o algo así).
Al cambiar al instituto para iniciar el primer curso de 1º de BUP (Bachillerato Unificado Polivalente) el francés había desaparecido de los planes de estudios del centro que elegí, por lo tanto era ingles si o si, no había otra posibilidad. Es verdad que contamos con el cariño y el calor de mi querida profesora Concha que hizo lo imposible o todo lo que estuvo en su mano para que aprendiéramos perfectamente el idioma, si hubiera sido una profesora normal porque no lo era, pasándose por el forro si sabíamos o no sabíamos. Ella vivía en su mundo, en el mundo de la psicodelia, la modernidad, y una decadente actitud ante la vida. Daba la sensación que se quedó pillada en 1968 cuando el movimiento hippy estaba en todo su auge y donde los colocones de maría hacían flipar a esta panda de iluminados.  

La descripción de la teacher no la deja muy bien parada porque la verdad no era muy agradable de mirar. Era rara miraras por donde la miraras, de unos 50 años, pelo entre rojo y naranja depende de donde los rayos del sol incidieran, totalmente encrespado (si ese pelo le hubiera tocado una mascarilla todo el cuero cabelludo le hubiera hecho la ola), gafas gordas y como no ropa estrafalaria, como holgada, de ricos colores, es decir, como todas las profesoras de inglés que me encontré en mi vida académica. Llegue a la conclusión que al igual que en las familias tradicionales el primogénito era o cura o militar (si estos eran feos terminaban unos de un monasterio de monjes cartujos para que no salieran y los otro en infantería en la provincia del Sahara español donde su fealdad se mimetizaba entre los camellos y no se notaba tanto), las hijas poco agraciadas o se hacían monjas o profesoras de inglés y mucho padre machista prefería que su hija saliera de España por la imposibilidad de poder casarla con algún mozo. Me llamaba poderosamente la atención sus dientes; los incisivos centrales que los tenía en forma de cuña digo yo que formados por la cantidad de sonidos fricativos que tiene este idioma. Si sus dientes incisivos hubieran tenido unos agujeritos seguramente podría haber interpretado viejas canciones irlandesas haciendo las clases mucho más amenas con ese maravilloso sonido aflautado que destaca en este tipo de música.  

PARTE 2

Mi primer contacto con el idioma más allá de la música fue este:

-Hola soy Concha vuestra profesora de inglés.
Todos – hola Concha- (yo pasaba de las chorradas estas de meapilas)
-¿Cuántos venís de francés? Levantad la mano.
De 40, 4 veníamos de francés.
-Pues nada empezamos.
O sea de puta madre, empezamos a aprender inglés hablando en inglés sin saber absolutamente nada, y para más mala suerte la primera pregunta en este idioma del demonio me la dirige a mí:

-What is your name?
En ese momento se me desorbitaron los ojos al no saber que decir y eso que tenía gran experiencia en situaciones de riesgo a preguntas de mi madre.
Un compañero mío, muy majo él, me lo soplo. Era de buena familia, se le notaba (su pelo rubio y ensortijado le hacía tener esa pintilla), pero la frase que me dijo y la que pronuncie como pude fue: yo soy un pez. El descojone generalizado del resto de mis maravillosos compañeros hizo que Carmen me cogiera ojeriza durante todo el curso (como el de mates, lengua, educación física, religión y tanto otros que ya ni recuerdo, por otras razones distintas a la de inglés) y no dejaba de preguntarme en todas las clases  y yo de contestarla barbaridades como la de antes porque seguía sin saber.

Harto ya de esta situación me levante y le puse las peras al cuarto.

-¿Sí John?
Empezamos mal el asunto. Yo armado de valor la conteste en su campo.
-Shell (el traductor de google dice que  Concha es Shell), perdóname que interrumpa tu clase magistral en el idioma de Shakespare, pero le tengo que explicar que mis problemas con el inglés no vienen de mis cortas capacidades (que sí las tenía y me las detectaron en el parvulario, pero no me las trataron), mis problemas con el inglés vienen dadas por cuestiones fisiológicas.
- A ver, que demonios intentas decirnos para reírnos todos-dice ella metiéndome una puyita para que la humillación fuera mayor.  
- Le explico: el primer problema que se me acarrea es de la zona de la laringe, cuerdas vocales, y garganta la cuales, y se lo digo sinceramente, no están diseñadas, digo las mías eh, para este idioma. Su ergonomía para estos sonidos es totalmente deficiente, donde tengo que decir F digo C y donde tengo que decir C digo S, un lio como puede ver. El segundo y no menos grave que el anterior es de mis cuencas auditivas y mi oído interno. Mi pabellón auditivo es demasiado grande para este idioma tan sutil y por lo tanto “evolucionado” para frases, palabras o sonido como; chacho ande vas, peaso burro eso no se hace así, producido por los métodos utilizados por la EGB y sus maneras de motivar al alumnado. A parte que las ondas producidas por su aparato fonador mi estribo, yunque, martillo y tímpano las reconoce como extrañas rechazándolas de plano como algo ajeno a mi propio cuerpo. Y mi trompa de Falopio (¿era esta o la otra? Suspendí también ciencias naturales) no es lo suficientemente ancha para que el rebote producido por las ondas emitidas por usted (ahora cambien el tu por el usted para darle mayor seriedad a mi disertación) no rebotan convenientemente por la paredes de la misma. Y para terminar el por qué de mi resistencia a aprender el inglés en esta disertación científica que les estoy haciendo tengo que decirle que mi cerebro, o la zona que se encarga de los idiomas y el aprendizaje, está en desuso, totalmente perezosa, para realizar cualquier cosa que tenga que ver con la asimilación. Es una atrofia no tratada y lo poco que sé, como comer, mover las piernas o sacarme los mocos es producto de la especie de la que partimos, es decir, la de los primates.
Ella con los ojos como platos me dice: -no me puedo creer la cantidad de tonterías que nos has dicho. ¿Tú te crees que yo soy tonta?
Joder encima que le soy sincero me cae la del pulpo (pienso yo) –No querida profesora (yo ya haciendo un poco la pelota) he sido totalmente sincero y si yo soy tonto es porque nací, crecí y moriré tonto, yo no tengo la culpa, nadie elige estas cosas porque si yo hubiera podido hacerlo no sería profesor de inglés por ejemplo, sería José Luis Rodríguez “El Puma” con esa melena leonada que causaba furor entre las féminas.
El descojonamiento de la clase fue tan brutal que saltaron hasta las alarmas antiincendios.

-Coge tus suitcase´s (bártulos) y vete inmediatamente al jefe de estudios diciéndole que luego iré yo a verle.

PARTE 3


La hemos jodio, encima voy a salir hasta en el periódico de instituto. Me imagino lo manipulada y sensacionalista que aparecería la noticia en portada del mismo:

“EN ESTE CENTRO SE ENCUENTRA EL ESLABÓN PERIDIDO ENTRE EL HOMBRE Y EL MONO. Un estudiante de primero de BUP de nuestro centro dice que es “un ser humano sin evolucionar” y por eso tiene pocas o nulas capacidades de aprendizaje y las que tienen se limitan a sacarse los mocos, arrastrar los nudillos al andar o despiojar a sus compañeros. El Consejo Superior de Investigaciones Científicas ya ha mandado a expertos para que diseccione al orangután con forma humana, lo estudien y sea expuesto disecado en el Museo Nacional de Ciencias Naturales.”


Ya tengo por lo menos un futuro labrado. Que contenta se va a poner mamá, pensaba para mis adentro.
En jefatura de estudios por lo habitual en estos casos, bronca, ira, desprecio, preguntas sin respuesta, amenazas. Si hubiera tenido una pastilla de cianuro como James Bond no hubiera dudado en utilizarla para evitar esta presión de la que no estaba entrenado. Lo que más me dolió es la amenaza de decírselo a  mis padres porque de los dos mi madre era la que resolvía estas cosas era ella de manera fulminante; una guantá de medio lado con la mano de la sortija de casada era  suficiente para saber que había metido la pata hasta el fondo, como siempre.
Para que entiendan todo esto que les he contado les voy transcribir como canto yo esta conocida canción de Bob Marley; “a vona loviu a boni se a nese ni mai, y si sin deber, a un cha a no u se, bisis lo bisis lo bisis lo cantanfive, bisis lo bisis lo bisis lo cantanfive o o o o oooo, o iensa lo iesan lo iesanlo na, a a a aaa…” (es una de sus estrofas)

Les dejo el video de la misma:




Afortunadamente los tiempos cambian y las profesoras de ingles son como cualquiera. Ya pasó aquella época en que ellas destacaban entre en resto del claustro de profesores porque se convertían en un faro de todas las miradas en esos destellos multicolor de sus ropajes.

Bienvenidas al mundo.

                                  THE END




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