domingo, 5 de mayo de 2013

CUARENTA AÑOS DE SINDICATO VERTICAL


Bueno pues hoy traemos aquí un libro del post-franquismo (del que todavía disfrutamos) referente al mundo sindical del cual no he quedado muy satisfecho que digamos ya que yo buscaba más que nada el funcionamiento sindical y el sindicato de servicios que eran estas organizaciones de corte nacional-sindicalista.  Y lo buscaba generalmente para hacer una comparación con lo de ahora y sus sindicatos libres o ver dónde demonios ha ido todo el patrimonio que acumulamos los trabajadores en tiempos del glorioso. En vez de eso me encuentro una construcción de todo el entramado democrático para representar a los trabajadores en democracia ya que el libro está escrito en 1976.
Llego a la conclusión una vez más de que la izquierda en su ánimo de desmontar todo lo que oliera a franquismo se le fue la mano ya que algunas cosas solo era necesario democratizarlas porque todo lo demás estaba construido. Por eso pienso, y en esto me alineo a la escuela de Marcelino Camacho, que solo debería de haber una potente organización sindical heredera de la antigua OSE (organización sindical española) o en su defecto todas las organizaciones existente e independientemente entre ellas coincidieran  en una organización suprasindical que aglutinara posturas y que fuera un referente de encuentro sindical. Cuanto hubieran temblado los mercados antes una cosa semejante y que distintas hubieran sido nuestras centrales sindicales de lo que son ahora, pero es lo que hay y con eso tenemos que torear.

A pesar de ser un sindicato de tendencia nacional-sindicalista con la buena postura imposible de aglutinar a empresarios y trabajadores en un proyecto colectivo común más que nada por la avaricia de los primeros que por los segundos, si hubo en sus inicios verdaderos líderes a la izquierda el sistema con una clara idea fundamental de defensa de los trabajadores como fue Salvador Merino. Esta falangista de primera hora sí tenía claro que debería de ser un sindicato aunque estuviera imbricado en el régimen y por eso, y por las ganas que le tenía a mucho ricachon, hizo unas cuantas manifestaciones de trabajadores para recordar a todos que la verdadera fuerza pertenecía a los trabajadores. El quería destruir a los cuadros de la burguesía lo que le costó el cargo pero ganó gran prestigio entre los trabajadores.
Curiosidades del libro tenemos el discurso del ministro de trabajo Girón del Velasco que dice en uno de sus discursos: “…los sindicatos son los que dan fisionomía al régimen, los que han aportado la novedad política, los que lo están justificando de acuerdo con las corrientes sociales y económicas modernas. Los que ha cambiado la mentalidad política española logrando esa ambiciosa meta de nacionalizar las izquierdas  y socializar las derechas mediante un solo camino, aquel viejo y glorioso lema de Patria Pan y Justicia…”
Hasta tal punto se cree sindicalmente en la defensa y la integración de los trabajadores en la economía nacional que se llega a proponer: “..en segundo lugar se señala la necesidad de lograr en la participación de los beneficios por parte de los trabajadores. Por fin y en último lugar se propone el “accionariado obrero”
Pero como se veía que los nuevos líderes carecían del respeto obrero o del carisma de un dirigente sindical se opta por la tremenda; llamar a formar parte de los cuadros a los antiguos dirigentes anarcosindicalista de CNT los cuales algunos aceptan y otros no, incluso se propone cambiar el nombre de la OSE por el de CNT. Abría una amnistía a todos los presos de políticos de la CNT del que quedaban al margen los comunistas y el acuerdo se firmaría en el mismo despacho del Caudillo y en presencia de él. Según el libro está oscuro el asunto del por qué no se llego al final pero lo que sí sabemos es que la parte empresarial estaba literalmente acongojada de que antiguos cenetistas entraran a formar parte de los sindicatos franquistas y presionaron para que ese acuerdo no llegara a buen término.  
Ya en plena transición y en referencia a lo que he dicho antes sobre la unidad sindical, el libro hace referencia a esa unidad obrera apoyada por los capitalistas mientras estos estuvieran bajo control pero al final, y apoyando las tesis de Fraga, se opta por la libertad absoluta a formar sindicatos porque en la desunión de los trabajadores se encuentra su debilidad.
Como he dicho al principio el libro no me ha enganchado mucho. Esperaba que contara cómo funcionaban realmente estas organizaciones, su patrimonio, sus promociones obreras, sus residencias de educación y descanso. Lo que si se por boca de algunos trabajadores que ante magistratura de trabajo los abogados de la organización sindical eran infalibles.

CUARENTA AÑOS DE SINDICATO VERTICAL,  APROXIMACIÓN A LA ORGANIZACIÓN SINDICAL ESPAÑOLA está escrito por Manuel Ludevid en el año 1976 por la editorial LAIA.

2 comentarios:

  1. Uno de los pocos libros que he encontrado sobre el Sindicato Vertical. Habla un poco de la estructura orgánica y sus cambios en la representatividad laboral? Es lo que me interesa. Saludos

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  2. No entiendo muy bien donde quiere llegar amigo.

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