jueves, 5 de abril de 2012

SEMANA SANTA

Que falta siempre nos hace la Semana Santa a los trabajadores y no solo por el descanso merecido si no porque estamos perdiditos en esa sociedad de desenfreno, perversión y decadencia a la  que estamos adaptados al igual que un batracio a su habitad natural. Pero si realmente la necesitamos es por el descanso de cuatro días, con sus cuatro noches, que disfrutamos de esa casi inapreciable ventana de libertad  después de la insoportable presión de los mercados (quien ve lo iba-no IVA-a decir a mí). Y si no díganme cuando usted ha sabido algo sobre el Ibex 36 o el EuroStoxx 50 o la prima de riesgo, ¡nunca!, a usted todos estos años atrás nos han vedado esos conocimientos divinos que se leían en los posos del café de esos grandes clubes de negocios regentados por  los sacerdotes del mercado y que ahora  han popularizado todos esos términos  para meternos el miedo en el cuerpo como si fuera el hombre del saco (que tiene cierto parecido) y hacernos entender que todas las medidas de ajuste son necesarias para nivelar todos esos parámetros que están hechos un Cristo.
Esta presión monetaria que vivimos todos los días desde un obrero de la construcción hasta un bróker de esos trajeados  con largas uñas de rapaz, es nuestro calvario diario que nos tienen en un suspiro cuando  se nos informa en los telediarios de forma  muy bien impresa digitalmente la correspondiente estadística con todas las flecha hacia abajo (esto debe de ser malo) antes de la información meteorológica la cual también nos fastidia esos días de asueto. Esto, no me digan ustedes, que nos es insoportable para nuestros mil euros de salario ya que nos deja sin capacidad de inversión de nuestros capitales en depósitos de alto riesgo y por lo tanto nuestros dineros no producen los beneficios que deseamos en esta orgia especulativa, siendo este salario lo más parecido a un chicle que según lo mantienen en tu bolsillo va perdiendo todo su valor.
Pero cuando vienen mal dadas no hay como acercarse a Dios el cual nos acoge en su refugio cálido ante las inclemencia social que respiramos, y para esto no hay nada como la Semana Santa y sus procesiones por las calles de España. Por eso les invito a que participen, todavía son gratis, a que se acerquen a ese desfile de devoción colectiva que realizamos los trabajadores cuando el despilfarro se ha llevado todas nuestras expectativas de futuro. No hay nada como ver a un Cristo sangrante y doloroso como impresión visual de cuál va a ser nuestro futuro aunque a nosotros nos harán pagar hasta por los clavos.
No les quiero amargar su descanso sacado de sus costillas todos los días, pero prepárense para lo que viene porque esa será sin duda alguna, nuestra Semana Santa o semana de pasión como ustedes los prefieran.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

opina que es gratis y libre

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...