Los que trabajamos o
los que han trabajado alguna vez y que ahora por múltiples razones no lo puede
hacer, saben a lo que me refiero cuando hablo de salario. Pero para el que no
lo sepa, el salario es lo que nosotros recibimos cuando vendemos a un
capitalista nuestra fuerza del trabajo para
que este a su vez gane las plusvalías que nos saca de las costillas. Esto es fácil
de cuantificar en una fábrica textil (a lo Marx) puesto que uno produce algo,
pero difícil de cuantificar en las empresas de servicios o en los servicios
públicos. Botín que debe de ser un individuo muy listo, no produce nada, pero nada de nada, pero sus decisiones
acarrean a su banco miles de millones todos los años. Su
salario diario son de seis mil euros, a lo que hay que sumar el dineral que se
lleva cuando reparten dividendos a sus accionistas.
El presidente del gobierno está casi a la misma altura
que Botín en cuanto al tipo de trabajo que realiza, al igual que la Cospedal,
pero para algunos esta labor está por encima de la del banquero puesto que ellos
son los gerentes uno de un país entero y la otra de un territorio más pequeño.
Para un apersona como yo, que tengo el colmillo un
tanto retorcido, pienso que estos, todos ellos, están muy bien pagados,
excesivamente bien pagados, para lo que producen y para lo que aportan a la
sociedad (hablo de la administración que es la que todos pagamos, puesto que la
empresa privada puede pagar lo que quiera) y las cosas que hacen por lo menos
para mí, son bastante menos importantes que muchos de los médicos que atienden
todos los campos de la medicina al que incluyo a todo el personal sanitario. Para
mí, por poner un ejemplo, que el doctor, creo que se llama de apellido
Chamorro, sea capaz con una vida dedicada al estudio y a la formación, de dar
algo de calidad de vida a una niña con parálisis cerebral ciega me parece un
hecho tan importante como para que este médico fuera el funcionario (que no sé
si lo es) mejor pagado de la administración. Con ello quiero recalcar que los
trabajadores que se dedican a nuestra atención sanitaria fundamentalmente, que
nos atienden, que llevan una vida dedicados en cuerpo y alma a curarnos de
cualquier dolencia, a mimarnos en situaciones complicadas en las que ellos a
nivel personal y emocional sufren al verse muchas veces impotentes de salvar
una vida, debería de ser los trabajadores mejor pagados de este país, aunque
ellos no produzcan nada, no tomen decisiones que nos cuesten miles de millones
de euros y no “gestionen” un país o región ya que una sola acción de estos
hombres y mujeres, aportan más “valor añadido” que cualquier Rajoy, Botín o
Cospedal, a la humanidad. Mientras no sepamos ver estas pequeñas cosas de
consecuencias grandiosas, no sabremos realmente saber del valor de las cosas y
de las acciones.
Pd. Y no digamos lo que aporta la educación, hoy en
día tan denostada, a todo el conjunto de la sociedad y a la formación humana.

¡Qué gran razón tienes amigo! Si el salario de una persona fuera en consonancia con lo que realmente aporta a la sociedad, la estructura salarial daría un vuelco de 180º. ¿Qué aporta realmente un presidente o consejero delegado que se embolsa 6,8 o 10 millones de euros?
ResponderSuprimirNo aportan nada, ya te lo digo yo, pero sus consecuencias las sufrimos todos de manera desesperante, pero asi esta monado todo este tinglado.
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