Hoy como saben, se inicia la campaña electoral de la que
saldrá el próximo explotador de los trabajadores para los cuatro años venideros
y por esta razón y solo por esta, dentro de
breves minutos parto a pegar carteles con mis compañeros de IU. En un
principio no quería ir, he trabajador hoy diez horas de jornada, mañana me
esperan otras diez, pero algo desde dentro de mí me ha recordado como
trabajador las obligaciones que tengo por el hecho de serlo, y por eso debo de
contribuir por ello a parar a una derecha o a la otra, de
cualquier manera legal que esta ley tramposa nos ha impuesto por lo dejado todo atado y bien atado por el anterior “jefe
del estado por la bendita gracia de dios”.
Hace frio, la desgana política me ha invadido porque como ya
dije, el discurso de IU es un galimatías para los trabajadores y los mensajes del
pasado de esta organización no me han gustado nada ya que carecían de una praxis
palpable, pero hay que levantarse, sacudirse el polvo acumulado y tirar “palante”
como se pueda, montando la barricada propagandística en la que los trabajadores
tengamos algo que decir aunque sea pataleando para que se nos escuche.
No tengo decidido el voto dentro de la izquierda claro está,
por eso he puesto la encuesta desenado y
suplicando su ayuda para vislumbrar la luz al final del túnel en esta tensión a
la que me someto yo mismo y a la responsabilidad de emitir un voto para mi
importantísimo.
Estoy también metido en el dilema de qué hacer con mi voto
en el Senado ya que hay una interesantísima campaña para no votar a un
organismo inútil lleno de políticos que viven como Dios, y como estos también nos
están recortando a nosotros formando parte del entramado de caraduras, vamos a recortarles a ellos mandándolos al paro y demostrándoles que
su trabajo no vale para nada. No me viene mal del todo puesto que en la
organización sindical que milito, CGT, y
en la que me encuentro muy a gusto porque sé fehacientemente que estos no me
van a vender por unos cursos de formación o por unos liberados por allí para
incrementar el aparato esclerótico que impide hacer discurso valiente, pide
la abstención en esta elecciones, así
con nuestro doble voto cumplo las dos premisas una política y otra sindical.
He de confesarles, y no tengo explicación para eso, que en
estos quince días estoy un poco más excitado que los días normales puesto que
siempre tengo la esperanza que ese gran
cambio esperado y deseado puede llegar. Necesitamos una voz que nos represente
en el parlamento frente a los de la
banca, la patronal, los mercados y los corruptos (todos son lo mismo), y esa,
solo puede venir de la mano de un izquierda real y obrera que nos hable claro
con un discurso directo a nuestros
corazones.
PD. Parece que San Carlos Marx ha oído mis plegarias y se ha suspendido la pegada de carteles hasta
mañana (espero que este años no tengamos problemas con la policía local) y como
es tarde y no tengo más ganas de seguir escribiendo, este artículo se queda
como está. Entiéndalo como un canto a la
esperanza de cambio obligatoria que necesitamos de manera urgente si no, estos
terminan con nosotros.

Qué pasa que trabajas 10 horas diarias o es que los demás días trabajas menos y a las 3 estás en casa maquinando todas las historias que pones aquí? Otra cosa, repasa tus escritos "he trabajador" que vas de chiquito condemor?,"desenado y suplicando", querrás decir deseando, claro que no todos hemos ido a un colegio de pago, demagogo.
ResponderSuprimirRobespierre
Los tocapelotas exiten y tiene tiempo de leer y escribir, algo sorprendente. Mi trabajo es a turnos y mientas tu te deslomas currando yo me toco las narices de manera deportiva.
ResponderSuprimirMi educacion es pruducto de la enseñanza concertada de Esperanza Aguirre, y eso que yo era el mas inteligente de la clase, incluido el profeso y el director del centro, pero e abanzado mucho hen mi formacion y preraracion para afrotas en futuro que nos expera.