jueves, 23 de diciembre de 2010

PASTILLAS CONTRA EL DOLOR AJENO

MEDICOS SIN FRONTERAS han acertado de lleno en esta nueva campaña para remover nuestros sentimientos algo oxidados llamada, PASTILLAS CONTRA EL DOLOR AJENO. Adquiriendo estas pastillas de mentol en tu farmacia colaboras en un proyecto solidario de ayuda a enfermos olvidados y al tratamiento de enfermedades como la malaria, changas, kala azar, enfermedades del sueño, sida infantil y tuberculosis. En el prospecto podemos encontrar cosas como:
“En el primer mundo, si te duele algo, hay pastillas para mitigar casi cualquier dolor. Pero …. ¿Qué pasa si lo que te duele es el dolor ajeno, el dolor de los que no tienen pastillas para curar su sufrimiento? ¿No es genial que, nosotros que tenemos pastillas para casi todo podamos tomarnos una para calmar el dolor de los que no tienen?
Como digo, es preciosa y original esta campaña y hoy cuando he ido a adquirir mis pastillas para el mal propio, e informado por mí hija, he adquirido estas pastillas tan necesarias para los que no tienen nada.
Porque si es cierto que aquellas personas que como usted y como yo nos sentimos un poco rojos sentimos el dolor ajeno como propio por eso estamos donde estamos política y socialmente contribuyendo con nuestro pequeño esfuerzo a paliar dentro de lo posible los males del sistema que este sí que mata. Y lo hace de una manera sibilina a veces como en los países desarrollados o del primer mundo donde mediante las reformas laborales y la desaparición de los derechos sociales nos condenan a una muerte lenta y desesperada. Y lo hacen directamente en el tercer mundo donde intervienen las multinacionales occidentales armando a ejércitos del hambre para conseguir tal o cual producto o llevando a sus poblaciones a situaciones de explotación extremas.
Lejos de la verborrea justificadora de sus privilegios de la izquierda oficial nos encontramos otros, apartados de todos los “lujos de palacio” de lo público contribuyendo a que las situaciones cambien. Yo como les he dicho mucho antes, desde el plano sindical el cual, y como saben, contribuye a evitar la explotación laboral de lo más débiles y ayudando con nuestra cuota mensual a que otros compañeros puedan acceder a una ayuda jurídica para la defensa de sus derechos. Creo sinceramente que no hago lo suficiente a pesar, como he dicho antes, de estar afiliado a un sindicato e iniciando los trámites para afiliarme a otro que no voy a utilizar pero que otros como yo lo harán y utilizará ese esfuerzo económico que hago o teniendo la tarjeta VISA de UNICEF (ya lo sé, es una manera pija de ayudar pero ya que el banco me la daba nada mejor que hacerla a favor de los niños antes que por ejemplo al Real Madrid que también la hay) que cuando pago con ella en vez de tener un descuento de un tres por ciento de mis compras este dinero se utiliza para ayudar dentro de lo posible a los niños del tercer mundo, pero es necesario más esfuerzo por parte de todos, no por caridad como nos dice la iglesia, sino por justicia social ya que es la única manera de que salgan de ese agujero en que los occidentales les hemos metido con nuestro voraz mercado.
Hace algún tiempo salto la noticia que pasó inadvertida para nuestros periódicos y es que la República de Cuba aportaba al África 35.000 médicos mientras en la Unión Europea no llegaban a 500 médicos (ahora entendemos como este país caribeño ha entrado por la puerta grande en la comisión de derechos humanos de la ONU) no me digan que no debe de ser bonito convertir nuestro actual Ministerio de Defensa en el Ministerio de Defensa del Ser Humano y trasformar a nuestros militares en médicos, enfermeras, bomberos, especialistas de protección civil, maestros y albañiles para intervenir en menos de veinticuatro horas en cualquier catástrofe humanitaria en cualquier parte del mundo o tener bases permanentes en cualquier país del continente africano donde las necesidades sean perentorias, tanto educativas o alimentarias. ¡Ese sí que sería un buen Ministerio de Defensa!.
Y el último dato para terminar, si el cinco por ciento de gasto militar mundial se dedicará para acabar con el hambre, las enfermedades y los problemas educativos del mundo, estos serían prácticamente inexistentes.
Gracias a MEDICOS SIN FRONTERAS por reblandecernos nuestro corazón y deciros como a tantas ONGs, que tenéis el Nobel de nuestros sentimientos.
Recuerden, si ustedes van a la farmacia o pasan como por casualidad por una, no olviden comprar sus PASTILLAS CONTRA EL DOLOR AJENO ya que no tienen ninguna contraindicación y curan múltiples enfermedades que aquí en occidente son impensables. Para más información podéis llamar al teléfono 902 25 25 03 donde estoy seguro que os pondrán al día de la campaña, con todo lujo de detalle.

1 comentario:

  1. Magnifica idea, enseguida voy a ir a comprarlas. Un saludo y felices fiestas.

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