jueves, 10 de junio de 2010

PABELLON 8


Un título espectacular para este post muy parecido al que puede utilizar Stephen King para uno de sus próximos libros y que digo yo que trataría de una clínica oftalmológica donde los pacientes en extrañas enfermedades perderían alguno de sus ojos para producir algún raro brebaje que con ellos luego beberían los habitantes del submundo a cambio de no invadir el nuestro. Esto sería más o menos el guión de ese libro imaginario de este magnífico escritor que aterra a media humanidad con sus libros y que suele ser el número uno en ventas.
Pabellón 8 en realidad es un departamento perteneciente al Hospital Clínico de San Carlos en Madrid bajo la tutela de la Comunidad desde que las transferencia sanitarias fueron desgraciadamente regaladas a las autonomías para nuestra desgracias y en el hoy, ha sido operada mi madre de cataratas, que perfectamente pudieran haberse parecido a las del Niágara por el tiempo tan maravilloso que hemos perdido allí. Situado en el mismo corazón universitario de la Complutense cercano a las facultades de medicina, farmacia y odontología siendo el vecino más próximo el Instituto Anatómico Forense para darle aun más un aspecto de siniestro a la zona. Todos estos edificios, quien haya visto fotografías del frente universitario de la Guerra Civil, son los mismos de entonces alguno de ellos reconstruidos y otros de nueva factura, pero todos ellos prácticamente iguales, con lo que quiere decir que en esta zona hubo muertos también a cascoporro entre ellos el célebre Buenaventura Durruti. Pues en este sitio hemos estado todo el santo día de hoy a primera hora de la mañana para hacer una prueba que después resulta que ya tenía hecha y ya por la tarde para la intervención posterior. Al llegar a este lugar la primera sensación que he tenido es de entrar en una casquería de esas de cualquier mercado de Madrid, todo de baldosín blanco con múltiples mensajes de todas las formas y colores que a los pacientes todos ellos mayores les vuelven locos. Con números para arreglar papeles en la administración dando la sensación aun más de mercado, entre ruidos, voces subidas de tono y caos absoluto. Pero a pesar de todo esto estos lugares públicos mantenidos con nuestros impuestos me transmiten confianza ya que precisamente este Pabellón 8 en Madrid está la crema y nata de la oftalmología contando con las técnicas más avanzadas de la medicina. O sea lo importante en estos casos es el contenido y no el continente y en cierta manera esto me preocupa. La suerte que tenemos con estos lugares es que el facherío patrio no suelen pisar, ellos van a las clínicas selectas para todos aquellos que tienen un buen pedigrí, porque si pisara nuestra presidenta y viera la cantidad de gente que pulula por estos lugares y la calidad de los servicios le harían chiribitas los ojos, nunca mejor dicho lo de los ojos, viendo en ello una posibilidad de negocio para alguno de sus amigotes en reunión perfecta en UTE como puede ser el Corte Inglés con ACS, para hacer una excelente caja con nuestra salud. Notaríamos cambios los primero visuales, otra vez con los ojos, acercándose al diseño de una sucursal del Santander con enfermeras esbeltas y médicos esculturales sacados del Holiday Gym pero con un pésimo servicio público ya que las cuentas de resultados deben de ser lo más abultadas posibles y para esto hay que recortar en pruebas diagnosticas y donde hay que poner tres tiritas pones una que hay que ahorrar o lo que es lo mismo, en la próxima junta general de accionistas repartir dividendos a pesar de que medio Madrid tenga que utilizar bastón como el que utilizan los ciegos.
El trato del personal ha sido exquisito, agradable, muy profesional, siempre nos han tratado con una sonrisa en los labios y con un gracejo simpático para quitarle importancia al asunto, que no la tenía. Estos profesionales tan denostados por los distintos gobiernos (central y autonómico) son los que mantienen el espíritu de lo público con su dedicación al servicio a los demás a pesar de esos sueldo paupérrimos que el gobierno de la nación aliado con el Fondo Monetario Internacional quiere hacer mucho más indecentes llevando a la desesperación a este maravilloso personal que hace que los servicios públicos sean una autentica maravilla. Gracias a todos ellos por este sobresaliente trabajo.

2 comentarios:

  1. Perfecta descripción del lugar...dios mío cómo pueden trabajar así estos profesionales¿¿..y nosotros los pacientes, tengo que ir a terapia antes de pasar la noche en la habitación y esperar a que pase rápido, tan deprimente como la enfermedad; sólo salir de la zona me alivia

    ResponderEliminar
  2. Asqueroso. Puse una queja por todo lo que pasó en aquel antro. Allí entré al quirófano con los zapatos puestos sobre la camilla. El anastesista pidió la bomba de perfusión, habian corrido más los del otro quirófano y la cogieron primero. Ni en el sur de Laos. Claro, año 2008. ¿Habrá mejorado?

    ResponderEliminar

opina que es gratis y libre

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...