martes, 23 de marzo de 2010

CAMPANARIO

Siete de la tarde, tañen las campanas de la iglesia por sus cuatro bocinas colocadas justamente en los puntos cardinales del planeta, avisando a los también cuatro vientos, que dentro de 30 minutos tendrá lugar la liturgia, la reunión en la casa de Dios aunque El también se encuentra entre los pucheros. Ritmos indefinidos y acompasados que el badajo con su aburrido movimiento cubren la tarde con su sonido inigualable la puesta de sol de cualquier pueblo de la meseta castellana austera y dura donde empiezan a nacer los primeros brotes de trigo o de cebada ante los primeros rayos de sol cálidos de esta incipiente primavera. Pináculos que asoman por las rojizas tejas indicándonos uno de los caminos que libremente podemos tomar, a lo alto la cruz, que todo lo domina y su sombra en días despejados se proyecta sobre el suelo corriendo sin cesar hasta su desaparición. Torre amarilla, bocinas celestiales sustentadas por piedras milenarias testigo de infinitas historias de gentes anónimas que han pasado cerca de ella, historia de promesas incumplidas, de amores inconfesables, de peticiones imposibles que nos ayudan a ir tirando y ahí está este testigo que por sus ojos ha visto de todo y que con su sonido celestial nos hace reflexionar, acercándonos un poco más a Dios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

opina que es gratis y libre

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...